19 veranos: Cumpliendo años en el extranjero

10 febrero, 2014 - Nathalie

Uno de mis sueños, de mis grandes ilusiones cuando era pequeña, era celebrar mi cumpleaños en verano; por eso cuando cumplí 12, en vez de hacer la fiesta un frío 9 de Febrero, decidí esperar hasta Julio para celebrarlo en el parque acuático con mis amigos. Lo hice una vez y me encantó, pero decidí que nunca más quería esperar tanto tiempo para celebrarlo. Por eso ayer, cuando me acordé de esto, me hizo mucha gracia, ya que jamás pensé que volvería a celebrar mi cumpleaños a 35 grados centígrados.

Ayer cumplí 19 años, los cuales se me han hecho cuesta arriba. Siempre quise cumplir 18, pero 19 lo veo como que demasiado… Si, como podéis apreciar entre líneas, tengo el síndrome de Peter Pan: no quiero crecer. Aun así, darme cuenta de quién soy y en lo que me he convertido me hace muy feliz: una mujer joven e independiente, madura, responsable, sin miedos, sin cordura, pero con muchas ganas de vivir, aprender, sentir, reír. Me siento muy orgullosa de mi misma; de a donde he llegado con mi propio esfuerzo. Orgullosa de haber saltado barreras imposibles y de haberme recuperado de dolorosas caídas. De caer y levantarme. Orgullosa de aprender cada día algo nuevo.

Y es que he aprendido tantas cosas en este último año que no os lo podéis ni imaginar: He aprendido que lo único que cae del cielo es la lluvia, que nadie regala nada y que ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo; que madurar significa ver la vida desde otra perspectiva y que no tiene porqué ser sinónimo de monotonía. He aprendido que los días sin risas deberían estar prohibidos, que los besos curan mucho más que cualquier medicina y que las lavadoras no se ponen solas; que cuando algo se rompe, hay que arreglarlo. He aprendido que el tiempo corre y no espera, y es pecado no aprovechar cada uno de sus segundos. He aprendido que los viejos amigos siguen envejeciendo a tú lado a pesar de la puta distancia, y que cuando no sale el sol, hay que disfrutar de su ausencia.

Lo que me llevo de este último año, ha sido el conocerme a mi misma. Ahora sé quien soy y lo que quiero. Y por descubrir eso, puedo cambiar lo que no me gusta de mi, y reforzar lo que sí; pero lo más importante de todo, es que puedo confiar en mi misma, porque sé que soy capaz de hacer todo lo que me proponga, porque no tengo limites.

< SHE  BELIEVED  THAT  SHE  COULD, 

SO  SHE  DID >

Nos vemos muy pronto en el paraíso.

N.

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